Practicantes de prensa, los que cargan con la cámara, la pauta y los sueños | Crónica

0
378

Por: Andrés Huayta

Arequipa, la «Ciudad Blanca», no solo es conocida por su arquitectura colonial y su majestuoso Misti, sino también por ser un semillero de futuros periodistas. Sin embargo, detrás de las redacciones y los sets de televisión, los practicantes de periodismo enfrentan una realidad marcada por la explotación laboral, los bajos salarios (o la ausencia de ellos) y la lucha por ganarse un espacio en un mercado cada vez más competitivo.

La realidad de los practicantes: explotación y sacrificio

En Arequipa, muchos estudiantes de periodismo inician sus prácticas preprofesionales con la ilusión de aprender y abrirse paso en los medios de comunicación. Sin embargo, se topan con una cruda realidad: jornadas extenuantes, asignaciones sin remuneración y, en muchos casos, la exigencia de cumplir labores propias de un trabajador formal sin los beneficios correspondientes.

Según un reporte de la Asociación Nacional de Periodistas (ANP) Arequipa (2023), el 70% de los practicantes en medios locales no recibe ningún tipo de pago, mientras que el 30% restante obtiene una «ayuda económica» que no supera los S/ 500 mensuales, cifra muy por debajo del sueldo mínimo vital.

Juan Martínez, ex practicante de un conocido canal de televisión, relata: «Trabajaba más de 10 horas diarias, a veces hasta los fines de semana, y lo único que recibía era un ‘gracias’. Muchos aceptamos estas condiciones porque necesitamos el cartón de prácticas para graduarnos.»

Medios que aprovechan la necesidad de los estudiantes

Un informe de Ojo Público (2022) reveló que varios medios en Arequipa utilizan a los practicantes como mano de obra barata, asignándoles coberturas, redacción de notas e incluso edición de videos sin contrato ni seguro alguno. Esto se agrava en medios digitales emergentes, donde el periodismo ciudadano y la precariedad laboral son moneda corriente.

María López, egresada de la Universidad Nacional de San Agustín (UNSA), cuenta que durante sus prácticas le tocó cubrir protestas sociales sin seguro ni equipo de protección: «Una vez me golpearon en una manifestación y el medio ni siquiera se hizo responsable.»

¿Por qué el periodismo debe ser más valorado?

El periodismo es un pilar fundamental de la democracia, y Arequipa, como una de las ciudades con mayor movimiento político y social del sur del Perú, necesita reporteros bien formados y remunerados. Sin embargo, la desvalorización de la carrera y la creciente ola de desinformación han generado un entorno hostil para quienes buscan ejercer con ética.

Carlos Rivera, director de la ANP Arequipa, señala: «Si no mejoramos las condiciones de los practicantes, el periodismo serio desaparecerá, y solo quedará el sensacionalismo y la noticia fácil.»

Alternativas y esperanzas

A pesar de todo, surgen iniciativas que buscan cambiar esta realidad. Algunos medios independientes, han implementado programas de prácticas remuneradas. Además, colectivos como «Periodistas Arequipeños Unidos» promueven la defensa de los derechos laborales de los jóvenes reporteros.

Mientras tanto, los futuros periodistas siguen apostando por su vocación, esperando que su trabajo algún día sea reconocido no solo con palabras, sino con condiciones dignas.