Por: Andrés Huayta
El director del Centro de Idiomas de una universidad pública de Arequipa, el magíster Erick Belsu, reflexionó sobre la importancia del aprendizaje de idiomas en la actualidad, las motivaciones que impulsan a las personas a aprender una segunda lengua y cómo han evolucionado las preferencias de los arequipeños en este ámbito.
Durante la conversación, el especialista señaló que décadas atrás, hablar una lengua nativa como el quechua o el aymara era motivo de discriminación. “Había un prejuicio marcado. Muchos evitaban hablarlo en público por vergüenza o temor al rechazo”, recordó. En contraste, el dominio del inglés se valoraba positivamente, incluso de forma exagerada. Esta situación ha cambiado con los años, gracias a procesos de revalorización cultural impulsados tanto en Perú como en otros países latinoamericanos.
“Hoy en día se reconocen oficialmente más de 70 lenguas originarias en el Perú, aunque las más extendidas siguen siendo el quechua y el aymara”, explicó. También se abordó el concepto erróneo de “dialecto”. Según detalló el especialista, no se debe llamar dialecto a una lengua completa, sino a las variaciones internas que presenta un mismo idioma. Por ejemplo, en Arequipa existen formas dialectales del castellano como el uso de expresiones particulares del habla popular.
Sobre el aprendizaje de idiomas, el director explicó que existe una diferencia entre aprender un idioma como un curso académico y adquirir verdaderas competencias lingüísticas. “El problema es que muchas personas estudian un idioma sólo para aprobar un examen, pero no desarrollan la habilidad de comunicarse en contextos reales”, indicó. Esto ha motivado una reestructuración en la enseñanza del centro que dirige, buscando que los estudiantes alcancen competencias prácticas en las cinco áreas clave: hablar, escribir, leer, escuchar y comprender.
Señaló además que en el pasado, varios estudiantes que accedieron a intercambios académicos no lograron adaptarse por la falta de dominio real del idioma, pese a haber aprobado cursos formales. “No basta con memorizar estructuras gramaticales, se necesita vivir el idioma, entender su contexto cultural y su uso cotidiano”, afirmó.
Al ser consultado sobre cuáles son los idiomas más demandados por los arequipeños, respondió que el inglés continúa liderando por su relevancia en el ámbito académico, tecnológico y comercial. Sin embargo, el chino mandarín ha empezado a ganar terreno, impulsado por la creciente relación comercial con China y la expansión de empresas asiáticas. “Hay una proyección económica clara. Por eso muchas instituciones ya han comenzado a incorporar el mandarín en sus programas. En Arequipa, por ejemplo, se proyecta la construcción del puerto de Corío, lo cual va a requerir profesionales preparados en esta lengua”, añadió.
Además del inglés y el mandarín, también se está generando un interés renovado por las lenguas originarias. Esto no sólo responde a un motivo cultural, sino también a iniciativas de inclusión social y reconocimiento de la diversidad lingüística del país.
Finalmente, el especialista remarcó que el aprendizaje de una lengua no debe verse como una obligación para obtener un grado académico, sino como una herramienta para abrirse al mundo, fortalecer la identidad cultural y mejorar las oportunidades personales y profesionales. “Una persona que domina otra lengua no solo se comunica mejor, también entiende mejor otras realidades”, concluyó.



