Por: Maria T.
Una ciudadana peruana de 42 años fue arrestada el 12 de agosto en el aeropuerto de Bali (Indonesia) con 1,4 kilos de cocaína y 85 pastillas de éxtasis escondidas en su cuerpo y ropa interior. Parte de la droga estaba camuflada en un juguete sexual introducido en sus genitales.
La mujer, identificada como N.S., confesó que aceptó transportar la droga a cambio de 20 mil dólares, tras contactar con un hombre en la dark web. La entrega de los estupefacientes se realizó en Barcelona, desde donde inició su viaje.
En Indonesia el tráfico de drogas se castiga con penas extremadamente severas, incluyendo la pena de muerte. Actualmente, más de 90 extranjeros cumplen condena bajo esta figura.
El caso está en investigación, y la policía busca desarticular la red internacional que coordinó la operación.


