Por: Maria T.
Un nuevo informe de la ONU denuncia que el régimen de Kim Jong-un aplica cada vez más la pena de muerte, incluso contra quienes son sorprendidos viendo o compartiendo películas y series del extranjero.
El reporte, basado en más de 300 testimonios de personas que lograron escapar, revela fusilamientos públicos para infundir miedo, además del aumento de trabajos forzados y hambre. Muchos recuerdan que al inicio del mandato de Kim había esperanza, pero esa ilusión se desvaneció con más represión y control absoluto.
La ONU documentó cómo huérfanos y familias pobres son enviados a “brigadas de choque” en minas y construcción, donde las muertes son frecuentes y presentadas como “sacrificios” al líder. A esto se suman los campos de prisioneros políticos, donde miles permanecen desaparecidos y sufriendo abusos.
El Alto Comisionado Volker Türk advirtió que los norcoreanos están sometidos a un “sufrimiento brutal” y pidió que la situación sea llevada a la Corte Penal Internacional. Sin embargo, China y Rusia han bloqueado sanciones contra el régimen, que sigue afianzando su alianza con ambos países.


