Por: Maria T.
La madrugada en Bagdad volvió a estar marcada por la tensión luego de un nuevo ataque dirigido contra la embajada de Estados Unidos en la llamada Zona Verde, el área más protegida de la capital iraquí. El incidente incluyó el lanzamiento de cohetes y el uso de drones, en medio de un contexto regional cada vez más inestable.
De acuerdo con funcionarios de seguridad, las defensas aéreas lograron interceptar al menos cuatro cohetes que se dirigían hacia el complejo diplomático. Sin embargo, uno de los drones cayó sobre el techo del hotel Al-Rasheed, un lugar frecuentado por diplomáticos y delegaciones extranjeras que se encuentra dentro del mismo perímetro de seguridad.
El Ministerio del Interior de Irak confirmó que el dron provocó un incendio menor, aunque aseguró que no se registraron víctimas ni daños materiales significativos. Tras el ataque, las autoridades desplegaron un amplio operativo de seguridad en las calles cercanas, mientras camiones de bomberos y ambulancias acudieron al lugar como medida preventiva.
Este nuevo episodio ocurre en medio de crecientes tensiones entre Estados Unidos e Irán, con Irak nuevamente convertido en escenario de disputas entre ambos países. En los últimos días, milicias respaldadas por Teherán han sido señaladas por ataques contra intereses estadounidenses en la región. Ante esta situación, la embajada estadounidense volvió a recomendar a sus ciudadanos abandonar Irak, mientras el gobierno iraquí prometió identificar y llevar ante la justicia a los responsables.


