Por: Maria T.
Ignacio Buse debutó en el cuadro principal del Masters 1000 de Miami mostrando un nivel competitivo que ilusiona a futuro. Enfrentó al experimentado Damir Džumhur y logró imponerse en un primer set muy disputado que se definió en tie break, dejando claro que podía dar la sorpresa.
El segundo parcial mantuvo la misma intensidad. Ambos jugadores sostuvieron su servicio y llevaron nuevamente el desenlace a un desempate. Esta vez, Džumhur fue más preciso en los puntos clave y logró igualar el marcador, obligando a un tercer set que definiría el partido.
En el set definitivo, el desgaste físico pasó factura al joven peruano. Džumhur aprovechó su experiencia, variedad de golpes y mejor lectura del juego para dominar con claridad, cerrando el parcial por 6-1 y asegurando su clasificación a la siguiente ronda, donde enfrentará a Jannik Sinner.
Más allá del resultado, Buse deja sensaciones muy positivas. Superó la fase clasificatoria y se ubica virtualmente cerca del top 60 del ranking ATP. Su rendimiento confirma que es una de las grandes promesas del tenis nacional, junto a Juan Pablo Varillas, y un nombre a seguir en el circuito internacional.


