Por: Maria T.
El avión C-130 Hércules de la Fuerza Aérea de Colombia sufre un accidente en el municipio de Puerto Leguízamo, en el departamento de Putumayo. La aeronave transportaba 125 personas: 114 pasajeros y 11 tripulantes. Según fuentes oficiales, el siniestro dejó 33 muertos y 77 heridos.
Las autoridades desplegaron rápidamente unidades policiales para evacuar a los sobrevivientes. El Hospital Militar de Bogotá activó un código de emergencia para recibir a los afectados, mientras se coordina el traslado de los heridos más graves.
El presidente Gustavo Petro expresó su preocupación y lamentó lo ocurrido. Exigió acelerar la modernización de las Fuerzas Militares, denunciando que trabas burocráticas han retrasado la renovación de equipamiento clave. Petro advirtió que los funcionarios que no cumplan con estos procesos serán retirados, calificando la falta de modernización como un riesgo directo para la vida de los uniformados.
Imágenes difundidas en redes sociales muestran que el avión perdió estabilidad segundos después del despegue y se precipitó sobre la vegetación cercana. Aunque algunos usuarios sugieren fallas en los motores, las causas oficiales permanecen bajo investigación. Este accidente ocurre en una zona estratégica en la frontera con Ecuador, marcada por la intensificación de operativos militares contra carteles de droga.
Se trata del segundo incidente de un C-130 Hércules en Sudamérica en menos de un mes, luego del accidente de una nave militar boliviana el 27 de febrero, que dejó 24 fallecidos cerca de La Paz. Fabricado por Lockheed Martin, el C-130 es un avión turbohélice de cuatro motores diseñado para operar en pistas improvisadas y transportar tropas, vehículos y equipos en diversos terrenos, consolidándose como pieza clave para misiones militares.


