
En Puno, el paro de transportistas en Puno inició el 24 de marzo y se extenderá por 48 horas. El ruido habitual de los motores fue reemplazado por el silencio y la incertidumbre. La protesta responde al incremento sostenido del precio del combustible. La medida fue impulsada desde Juliaca por la Organización de Transportistas (ORDET) San Román. El sector considera que la situación es insostenible y advierte impactos directos en la economía de la población.
En distintos puntos, pasajeros quedaron varados sin alternativas para trasladarse. Comerciantes también reportaron una notable disminución en la afluencia de clientes. “Necesitamos movilizarnos para trabajar, pero no hay carros. Nadie nos da solución”, expresó una usuaria afectada. Su testimonio refleja el malestar generalizado.
El presidente de ORDET San Román, Fidel Salas Zapana, confirmó que la medida sería total desde las 00:00 horas. “El paro empezará desde las 12 de la noche y no habrá servicio urbano”, declaró. Advirtió que miles de usuarios se verían afectados por la suspensión del servicio. La convocatoria incluye transporte urbano y rutas interprovinciales como Huancané-Juliaca y Azángaro-Juliaca. También participan mototaxistas y taxistas, lo que amplía el alcance de la protesta.
La principal causa del paro es el incremento acelerado del precio del combustible. Según los dirigentes, el costo pasó de aproximadamente 13.70 a más de 22 soles por galón en pocas semanas. Este aumento genera una fuerte presión sobre los costos operativos. En algunos casos, el alza habría alcanzado hasta 10 soles por galón. La situación ha encendido las alertas en todo el sector transporte. “Será imposible mantener los precios”, advirtió Salas Zapana. Señaló que el alza obligaría a incrementar los pasajes.
Entre sus principales demandas, los manifestantes exigen la reducción del precio del combustible. También piden medidas de apoyo económico y mayor intervención del Gobierno. Advirtieron que, si no obtienen respuestas concretas, podrían radicalizar sus acciones en los próximos días.
Por: Tatiana Cielo Ccori Cuaquira


