Por: Maria T.
El papa León XIV ofrece su primer mensaje de Pascua desde la basílica de San Pedro, en el Vaticano, ante cerca de 50 000 fieles. En su intervención, el pontífice hizo un llamado global a la paz y advirtió sobre el peligro de normalizar la violencia en el mundo actual.
Durante el tradicional “Urbi et Orbi”, el Papa decidió hablar en diez idiomas, reforzando el carácter universal de la Iglesia católica. Su mensaje estuvo centrado en la necesidad de dejar atrás la indiferencia frente al sufrimiento humano, retomando el concepto de “globalización de la indiferencia”, promovido anteriormente por el papa Francisco.
A diferencia de otros líderes religiosos, León XIV evitó mencionar países específicos, pese al contexto internacional marcado por conflictos armados. En cambio, enfocó su discurso en la responsabilidad colectiva, señalando que la paz solo es posible si existe una verdadera voluntad de diálogo y cambio.
Asimismo, el pontífice anunció una vigilia mundial por la paz que se realizará el 11 de abril en el Vaticano, invitando a creyentes y no creyentes a sumarse. También alertó sobre problemas como el egoísmo, el odio y la “idolatría del lucro”, factores que, según indicó, agravan las divisiones y el sufrimiento en distintas partes del mundo.


