Por: Maria T.
En un escenario internacional de alta tensión, delegaciones de Estados Unidos e Irán iniciaron este sábado conversaciones en Islamabad, Pakistán, con el objetivo de explorar una salida diplomática a la guerra en Medio Oriente. El proceso se desarrolla bajo la mediación del primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, en medio de un fuerte dispositivo de seguridad.
La delegación estadounidense está encabezada por el vicepresidente JD Vance e incluye al enviado especial Steve Witkoff y a Jared Kushner. Por parte de Irán participan el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, y el canciller Abbas Araqchi. Ambas partes llegaron a la capital paquistaní con posturas firmes y exigencias previas que complican el inicio del diálogo.
Washington ha puesto sobre la mesa demandas como la reducción del programa nuclear iraní, el fin del apoyo a grupos armados como Hezbollah, Hamas y los hutíes, y garantías sobre la seguridad del tránsito en el estrecho de Ormuz. Irán, en cambio, exige el levantamiento de sanciones, la descongelación de activos, el reconocimiento de su programa de enriquecimiento de uranio y el retiro de fuerzas extranjeras de la región.
El contexto de estas negociaciones está marcado por una escalada militar iniciada tras un ataque en enero que agravó el conflicto regional. Aunque ambas delegaciones expresaron disposición al diálogo, también dejaron claro su desconfianza mutua. El resultado de estas conversaciones será clave para definir si la región avanza hacia una tregua duradera o hacia una nueva fase de confrontación.


