La última encuesta de Ipsos para Perú21 mueve el tablero político: el empate técnico se rompió. Fujimori sube a 39% y Sánchez cae a 35%. Pero el dato más fuerte no está en quién lidera, sino en quiénes se están alejando de ambos.
Hace un mes estaban igualados en 38%. Hoy, Sánchez retrocede tres puntos mientras Fujimori avanza. La caída se siente en todo el país, incluso en el sector rural, donde tenía su mayor fortaleza electoral.
En la capital, Fujimori pasa de 50% a 54%, ampliando distancia. Sánchez, en cambio, sigue estancado. En ciudades del interior también pierde terreno, mientras ella mantiene su base.
El grupo que no define su voto casi se duplica: pasa de 7% a 12%. Eso revela algo importante: parte de quienes se alejaron de Sánchez no migraron a Fujimori, sino que entraron en duda. Si se suman blancos y viciados, el bloque descontento alcanza el 26%.


