En Cajamarca, las cámaras de seguridad captaron el momento en donde un varón y una mujer, haciéndose pasar por personal de la salud, roban en la farmacia «Yulifarma». El hecho fue registrado el pasado 20 de mayo, según declaraciones de la víctima, a las 18 horas con 30 minutos aproximadamente.
En el video difundido se puede ver cómo dos personas vestidas con mamelucos, guantes y gorro de satén ingresan al local con normalidad. En el video se puede escuchar cómo la saluda con total normalidad y la trabajadora del local le responde con amabilidad. Tras esto, la mujer involucrada en el robo le explica que ella y su compañero son personal del Ministerio de Salud (MINSA). Que su función era realizar una proforma, ya que estaban vendiendo medicamentos con fecha de caducidad. Tras esto, la trabajadora solo atiende lo que dice la otra mujer.
Todo parece ir con normalidad, pero las cosas estaban por cambiar. Luego de unos minutos de responder preguntas que parecen de rutina, como el nombre del lugar, si los documentos están en regla, etc. La criminal le pide pasar al área de almacenamiento. En ese momento, los dos sujetos muestran sus verdaderas intenciones, robar la farmacia. Según declaraciones de la víctima, los dos sujetos la encintaron con la finalidad de que no hablara y no se moviera. Asimismo, menciona la presencia del uso de armas de fuego y de armas blancas.
«Me supieron presintos en las manos y los pies. Me pusieron dentro del baño. La chica tenía un arma y el chico un cuchillo. Se llevaron una laptop, dos celulares y dinero tanto del agente como de la caja». Fueron las declaraciones de la víctima.
Luego del robo, los dos criminales escapan, dejando encerrada en el baño a la farmacéutica. Ella, en su desesperación y casi asfixiándose, patea la puerta del baño y sale como puede. Nadie sospecha nada, hasta que un grito acaba con el momento silencioso. ¡Vecinos! ¡Vecinos! grita la víctima, hasta que una mujer que pasaba por el lugar la ve. De manera inmediata, la mujer llama a más vecinos, quienes acuden al lugar. Mientras que la mujer que llegó primero a socorrerla le ayuda a sacar la cinta que cubría su boca. En tanto, las otras personas salen fuera de la farmacia a revisar si es que podían ver a los criminales.
Posteriormente, la mujer relataría, para medios locales lo que los criminales le dijeron, indicando que colaborara, pues «era solo advertencia y que ya se iban a comunicar». Además, señaló que realizó la denuncia correspondiente y que, según le informaron las autoridades, están investigando el caso para poder dar con los responsables del robo.



