Por: Maria T.
Un apagón de aproximadamente dos horas en el Trópico de Cochabamba generó este jueves una nueva jornada de tensión política y social en Bolivia. El corte eléctrico afectó a cinco municipios de esta región, considerada bastión político y sindical del expresidente Evo Morales, donde desde hace meses se mantiene una fuerte movilización de sus seguidores.
De acuerdo con la empresa estatal ENDE, el incidente fue provocado por la caída de un poste de alta tensión. Las autoridades descartaron que se tratara de un operativo policial, como circularon inicialmente versiones en la zona, y señalaron que se investigan las causas exactas del desperfecto técnico.
Sin embargo, la reacción en el territorio fue inmediata. Grupos de campesinos y organizaciones afines a Morales reforzaron bloqueos de carreteras e instalaron vigilias, convencidos de que el corte de luz podría estar vinculado a una supuesta acción para capturar al exmandatario. El Gobierno calificó estas versiones como exageradas y atribuyó la situación a un clima de desconfianza y tensión acumulada.
El contexto político agrava la crisis. Morales enfrenta órdenes de detención y permanece en el Trópico de Cochabamba bajo protección de sus seguidores, mientras mantiene una fuerte influencia en las protestas contra el gobierno de Rodrigo Paz. En medio de esta polarización, cualquier incidente técnico termina convirtiéndose en detonante de movilización social.


