Por: Maria T.
La crisis que golpea al sector arrocero peruano continúa generando preocupación. El aumento internacional de los fertilizantes, impulsado por la crisis energética global y agravado este año por el conflicto en Medio Oriente, eleva los costos de producción de miles de agricultores.
A esto se suman los bajos precios que reciben por su cosecha, una situación que ha provocado protestas y paros en distintas regiones del país.
Frente a este escenario, el Gobierno aprueba un paquete de medidas por S/170 millones con el objetivo de aliviar la situación de los productores y fortalecer la actividad agrícola.
La decisión fue oficializada mediante un decreto de urgencia que busca atender de manera inmediata los problemas que afectan a la cadena productiva del arroz.
Del total de recursos, S/120 millones serán transferidos al Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego. De ese monto, S/100 millones se destinarán a la compra directa de arroz a agricultores familiares para su distribución gratuita entre familias en situación de pobreza y pobreza extrema. Otros S/20 millones financiarán el transporte y la logística necesarios para hacer llegar el producto a los beneficiarios.
Sin embargo, los gremios arroceros sostienen que la medida tendrá un efecto limitado y aseguran que se necesitarían al menos S/300 millones para retirar un mayor volumen de arroz del mercado y mejorar realmente los precios que reciben los productores.


