A lo largo de generaciones se ha indicado que la cocina es un arte que se aprende mediante la observación y la práctica. Algo que requiere de tiempo, por no decir años. Por tal motivo, se creía que la cocina no podría ser reemplazada por robots. Esto hasta que llegó Japón con la inteligencia artificial (IA) con el aprendizaje profundo, el cual ahora es capaz de aprender como si fuera un humano. Replicando uno de los pasteles que requieren más «años» de práctica para salir bien.
Pero primero debemos definir qué es el aprendizaje profundo en la IA. Según IBM (International Business Machines), esta se puede comparar con las neuronas humanas. Es decir, que esta está conectada a varias redes, que funcionan como si se tratase de neuronas. Esto ayuda a que se den resultados más precisos y adecuados. Siendo un modelo más avanzado de la IA.
Teniendo dicha definición, se ha realizado el uso de máquinas para poder preparar pasteles. Esto suena algo sorprendente y hasta algo gracioso por un momento, hasta que nos preguntamos el porque.
Según el Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar del país, ha señalado que actualmente existe una deficiencia en la cantidad de mano de obra. Por lo que el uso de la IA cada vez se ha hecho más popular.
Es por eso que la empresa de dulces Juchheim Co. en marzo de este año inauguró un espacio de aprendizaje de Theo. Una IA que tiene integrada una IA con el aprendizaje profundo. Es así que en poco tiempo este robot ha logrado hacer el pastel de jengibre. Que, según narran los pasteleros del lugar, es compleja de hacer debido a la precisión del tiempo que se debe emplear.
Actualmente, el robot está prestado en 20 empresas; sin embargo, se espera que este número llegue a 100 al finalizar el presente año.
«Esto puede ser de gran ayuda para el sector de la restauración, que se enfrenta a una escasez de trabajadores que puedan sustituirle». Declaró el presidente de la empresa de dulces Juchheim Co., Hideo Kawamoto.



