Por: Maria T.
Este miércoles se produjo un apagón total en la isla, el quinto en menos de dos años, tras la salida imprevista de la termoeléctrica Antonio Guiteras de Matanzas, la más grande del país. Desde las 9:14 horas millones de cubanos quedaron sin electricidad.
La situación genera un enorme malestar entre la población: alimentos que se dañan, niños y ancianos soportando el calor, y familias sin poder cocinar porque la mayoría depende de equipos eléctricos. “La gente no tiene para comer y ahora mucho menos cómo preparar lo poco que tiene”, denunció un dirigente opositor.
A esto se suma que en barrios como Las Canteras, en Matanzas, llevan más de 20 días sin luz porque el transformador que alimentaba la zona se quemó y no hay equipos para reemplazarlo. Sin electricidad, tampoco hay agua potable en varias localidades porque las bombas de los pozos no funcionan.
Los apagones constantes profundizan la crisis en Cuba, cuya economía acumula una contracción de más del 11% en cinco años. Expertos estiman que el régimen necesitaría hasta 10 mil millones de dólares para recuperar el sistema eléctrico, pero no dispone de esos recursos. Mientras tanto, las centrales térmicas continúan operando con infraestructura obsoleta y combustible insuficiente.


