Por: Maria T.
Un microchip bajo la retina, junto a gafas inteligentes, devolvió la lectura a la mayoría de los 32 participantes de un ensayo clínico con atrofia geográfica.
El 21 de octubre de 2025, el equipo del Moorfields Eye Hospital en Londres comunicó que un implante fotovoltaico subretiniano permitió que 27 de los 32 pacientes con atrofia geográfica recuperaran la capacidad de leer.
Los participantes, sometidos a un ensayo internacional en cinco países europeos, recibieron un dispositivo llamado Prima, fabricado por la compañía estadounidense Science Corporation.
El implante, de solo 2 mm², se integra bajo la retina y trabaja con unas gafas que incorporan cámara de vídeo, la cual envía señales infrarrojas al chip. Este transmite la información visual al cerebro a través del nervio óptico.
Un año después del procedimiento, muchos lograron leer 25 letras o cinco líneas más en una tabla optométrica. En el caso de una paciente de 70 años, la mejora fue tan grande que declaró: “Es algo de otro mundo… me da tanto placer”.
Aunque la tecnología aún no cuenta con aprobación regulatoria general y no está disponible fuera de ensayos clínicos, los médicos confían en que podría llegar al sistema público de salud del Reino Unido en los próximos años.


