Por: Maria T.
El congresista Wilson Soto presenta un proyecto de ley que busca fiscalizar el contenido que difunden creadores digitales cuando este pueda afectar la salud, la vida o el patrimonio de sus seguidores. En estos casos, la norma exigiría que los influencers cuenten con títulos profesionales o certificaciones oficiales que respalden sus conocimientos.
El proyecto advierte que la difusión de información falsa vinculada a tratamientos, curas milagrosas, dietas riesgosas, inversiones de alto riesgo o mensajes que incentiven delitos será sancionada. Las multas podrían llegar hasta 5 UIT (S/26 750) y, en casos muy graves, aplicarse inhabilitaciones de hasta tres años para ejercer como influencer.
El debate surge tras recientes escándalos, como la presunta estafa del influencer Crhiss Vanger, que destapó preocupaciones sobre el poder de persuasión que tienen algunos creadores de contenido. Para el Parlamento, este es un paso “necesario” para proteger a los usuarios. Sin embargo, críticos advierten que el proyecto podría abrir las puertas a la censura, pues no define claramente qué es “información falsa” ni cómo se evaluará el daño.
La iniciativa aún debe pasar por comisiones, ser debatida en el Pleno y luego enviada al Ejecutivo para su promulgación u observación. Mientras tanto, sectores digitales y jurídicos piden transparencia y parámetros técnicos antes de imponer restricciones a quienes construyen audiencias en redes sociales.



