El malestar ciudadano sigue marcando la segunda vuelta: más del 80% de peruanos no se identifica con ninguno de los candidatos y varios sectores políticos han tomado distancia de Keiko Fujimori. El partido de Alfonso López Chau dejó claro que no respaldará su candidatura, mientras que Renovación Popular, liderado por Rafael López Aliaga, también le cerró la puerta. Aun así, Fujimori aseguró que “sus puertas siempre estarán abiertas al diálogo”, intentando mantener abiertos los canales de conversación.
Pese a sus críticas, el partido de López Chau no promovió el voto en blanco y más bien exigió compromisos concretos a Sánchez: respeto a la independencia de poderes, lucha contra la corrupción, fortalecimiento de los servicios públicos y la conformación de un gabinete de unidad nacional. La posición refleja una demanda ciudadana por mayores consensos y garantías democráticas en el próximo gobierno.


