Por: Maria T.
La salida por Semana Santa 2026 comenzó con caos en el paradero informal de Atocongo, donde cientos de viajeros intentaron abordar buses hacia las playas del sur de Lima. Desde tempranas horas, largas filas y desorden marcaron la jornada, impulsados por la alta demanda de transporte. Muchas personas buscaban aprovechar el feriado largo, pero se encontraron con una realidad complicada.
El principal problema fue el incremento en los precios. Los pasajes llegaron a costar hasta el doble de lo habitual: colectivos cobraban alrededor de 100 soles hacia Ica, mientras que los buses ofrecían tarifas de S/ 50, y hasta S/40 hacia Chincha. Esta situación afectó especialmente a familias que viajaban por descanso o para visitar a sus seres queridos.
A pesar de la llegada constante de buses en intervalos cortos, la cantidad de pasajeros superó ampliamente la capacidad disponible. El paradero, al ser informal, dificultó la organización, generando empujones, desorden y largas esperas.


