Por: Maria T.
La Asociación Canófila Peruana – Unión Canófila Peruana (ACP-UCPE) impulsa que el chaku cusqueño, también llamado chapito, sea declarado patrimonio cultural de la Nación. Esta raza andina, presente en Cusco, Puno, Arequipa y Ayacucho, ha acompañado por generaciones a comunidades locales y se caracteriza por su valentía y resistencia al frío.
El chaku cusqueño es un perro de trabajo y guarda, conductor de ganado, con doble manto que regula su temperatura corporal, orejas largas, ojos almendrados y tres tamaños: pequeño, mediano y grande. Su historia se sostiene en la tradición oral de los comuneros, quienes aseguran que ha perdurado por siglos en los Andes.
La ACP-UCPE coordina con la congresista Magaly Ruiz la presentación de un proyecto de ley ante la Comisión de Cultura, con aprobación esperada para junio. Paralelamente, trabaja con la Federación Canina Americana (FECAM) y la World Kennel Union (WKU) para lograr el reconocimiento internacional durante una exposición en Guadalajara, México, en octubre de 2026.
Jaime Rodríguez Valencia, presidente de la ACP-UCPE, destaca que Perú es uno de los pocos países con razas caninas originarias, a diferencia de otros países sudamericanos cuyos perros nativos resultan de mestizaje europeo.



