Por: Maria T.
Una nueva estrategia de control fronterizo comienza a tomar forma en el norte de Chile. El gobierno de José Antonio Kast ordenó desplegar maquinaria pesada y personal militar para iniciar la construcción de barreras físicas destinadas a reforzar el control migratorio en la frontera con Perú.
Los primeros trabajos se concentran en la zona que conecta la ciudad chilena de Arica con la peruana Tacna, cerca del Complejo Fronterizo Chacalluta. En el lugar ya se ha reportado la presencia de retroexcavadoras, cargadores frontales y volquetes que permitirán iniciar las obras de infraestructura. Según reportes difundidos en Chile, el mandatario incluso tiene previsto viajar a Arica para dar el inicio oficial de los trabajos.
La iniciativa forma parte del llamado Plan Escudo Fronterizo, una política impulsada por el gobierno chileno para fortalecer la vigilancia en sectores considerados rutas frecuentes de ingreso irregular. Entre las medidas se contempla la excavación de zanjas de hasta tres metros de profundidad, la instalación de cercos, muros y torres de vigilancia en puntos estratégicos.
El plan también incluye un fuerte refuerzo de seguridad. El Ejecutivo chileno anunció el despliegue permanente de alrededor de 3 mil efectivos militares en la frontera norte, además del uso de tecnología como drones, cámaras térmicas, sensores de movimiento y sistemas de identificación biométrica. Con estas medidas, el gobierno busca cerrar pasos no habilitados y frenar el ingreso irregular de migrantes en regiones como Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta.


