Por: Maria T.
El túnel Shengli de 22,13 kilómetros, fue inaugurado en el noroeste del país y se convirtió en el túnel carretero más largo del mundo. La obra atraviesa la cordillera de Tianshan y conecta el norte y sur de la región autónoma uigur de Xinjiang, reduciendo de forma drástica los tiempos de viaje que antes tomaban varias horas por rutas montañosas.
Esta infraestructura es el tramo clave de la autopista Urumqi–Yuli (G0711), un proyecto estratégico que permite cubrir el trayecto más complejo entre Urumqi y Korla en apenas 20 minutos dentro del túnel. La autopista demandó una inversión cercana a los USD 6.630 millones y cuenta con cuatro carriles, doble sentido de circulación y velocidad máxima de 100 km/h.
La construcción, iniciada en 2020, enfrentó condiciones extremas: gran altitud, zonas de fallas geológicas y la necesidad de proteger glaciares y especies en peligro, como el leopardo de las nieves. Gracias al uso de maquinaria especializada, el plazo de ejecución se redujo en más de un 25%, incorporando además sistemas de ventilación récord y medidas ambientales.
Más allá del récord técnico, el túnel Shengli —cuyo nombre significa “victoria”— refuerza el papel de Xinjiang como corredor clave entre Asia y Europa. La obra impulsa el comercio, mejora la seguridad vial y busca dinamizar el desarrollo económico y social de una región estratégica dentro de la nueva Ruta de la Seda.


