Por: Maria T.
Tras someterse a una cirugía facial “deep plane” en Argentina, apareció junto a su cirujano para aclarar una de las versiones más repetidas en el mundo del espectáculo: que ya se había realizado múltiples operaciones en el rostro.
Durante la conversación, la conductora le pidió directamente al especialista que confirmara si, al intervenirla, encontró señales de cirugías anteriores. La periodista incluso mencionó comentarios sobre una supuesta operación de mandíbula, atribuida por muchos al cambio en su sonrisa.
El cirujano argentino Andrés Freschi fue tajante. Aseguró que no halló ningún indicio de procedimientos quirúrgicos previos en el rostro de Medina. Explicó que, desde el punto de vista médico, no existían cicatrices ni alteraciones internas que evidenciaran intervenciones anteriores.
Eso sí, confirmó que la conductora había utilizado bioestimuladores en el pasado. También destacó que sus tejidos son particularmente firmes, una característica frecuente en personas latinas, lo que favorece un envejecimiento más lento, aunque hace más compleja la cirugía.


