Por: Jose O.
La Contraloría General de la República detectó graves irregularidades en la ejecución de la carretera Azángaro – Jila Purina, proyecto a cargo del Gobierno Regional de Puno bajo la gestión del gobernador Richard Hancco Soncco.
Según el informe de control, la obra se reactivó sin cumplir procedimientos básicos de fiscalización ni contar con documentación técnica completa. Los nuevos responsables del proyecto señalaron que no recibieron informes mensuales ni el cuaderno de obra, situación que obligó a repetir estudios topográficos y validaciones técnicas, generando mayores costos y retrasos.
Obra supera los S/53 millones y solo alcanza 43 % de avance
La Contraloría también advirtió un importante desfase entre el avance físico y la programación establecida. Aunque el presupuesto de la obra supera los S/53 millones tras varias ampliaciones, el proyecto apenas registra un 43 % de ejecución, cuando para este periodo debía superar el 70 %.
Además, los auditores detectaron que no existen reportes de valorización correspondientes a los primeros meses del año y que la obra ya acumula varias prórrogas, extendiendo su culminación hasta julio.
Detectan fallas en control de materiales y almacenamiento
Otro de los puntos observados por el órgano de control corresponde al manejo de materiales e insumos. La obra reinició actividades sin almacenero designado y sin documentos que sustenten el movimiento de materiales, dificultando la fiscalización y aumentando el riesgo de pérdidas.
Durante la inspección también se encontraron productos vencidos y bolsas de cemento almacenadas incorrectamente, además de filtraciones y deterioro en los galpones donde se resguardan materiales destinados a la obra vial.
Frente a estas observaciones, la Contraloría otorgó cinco días hábiles al Gobierno Regional de Puno para presentar medidas correctivas y evitar mayores retrasos en una vía considerada clave para el transporte entre Azángaro y Tirapata.



