Por: Miluz Tito Carcausto
El toro “#Sentimiento#Arequipeño”, conocido como el Rey sin corona de la campiña blanca, falleció tras más de una década de vida.
Su imponente figura, que superaba la tonelada de #peso, lo convirtió en #leyenda, pese a nunca haber competido oficialmente en campeonatos debido a su bravura y dificultad de #cotejo.
A lo largo de los años, este coloso de #Characato se ganó el cariño del público con memorables tardes de nobleza y fuerza, que lo hicieron símbolo de la tradición arequipeña.
Dueños, familiares y aficionados lo recuerdan como un verdadero ícono de la fiesta taurina local, capaz de transmitir respeto y admiración con cada embestida.
Con su partida, Arequipa pierde a uno de sus emblemas más queridos, pero su legado seguirá vivo en la memoria colectiva. “Sentimiento Arequipeño” no necesitó títulos ni coronas para conquistar corazones, pues encarnó el orgullo, la pasión y el coraje de toda una tierra.


