Por: Maria T.
La captura de José Estrada, condenado por el asesinato de cuatro líderes ashéninkas, marca un punto clave en uno de los crímenes contra los defensores ambientales en el Perú.
Estrada fue detenido en Campoverde, Ucayali, tras permanecer prófugo pese a tener una sentencia de 28 años y 3 meses, confirmada en 2025.
El caso se remonta a 2014, cuando Edwin Chota, Jorge Ríos, Francisco Pinedo y Leoncio Quintisima fueron asesinados por denunciar la tala ilegal en sus territorios.
El crimen generó indignación nacional e internacional, evidenciando el riesgo que enfrentan los líderes indígenas.
Aunque esta captura representa un avance, aún hay implicados prófugos.



