Por: Miluz Tito Carcausto
El arribo de Dina Boluarte a la Ciudad Blanca estuvo marcado por estrictas medidas de seguridad.
Un helicóptero sobrevoló la ciudad mientras decenas de policías resguardaban el campo ferial Cerro Juli, donde se desarrollaba la clausura de Perumin 37, la convención minera más importante del país.
Durante su intervención, la mandataria agradeció a la Policía del Perú y de Paraguay por la captura del denominado «Monstruo», destacando la cooperación internacional en materia de seguridad.
Sin embargo, su discurso no incluyó anuncios específicos para el sector minero ni compromisos directos con Arequipa.
De la misma forma en que llegó, Boluarte abandonó la ciudad en helicóptero, sin ofrecer declaraciones a la prensa local ni responder preguntas de la ciudadanía.
Su salida fue calificada por varios asistentes como distante y sin mayor conexión con la población arequipeña.


