Por: Alexander Torres | Actualizado hoy lunes 17 de agosto del 2026
Para miles de becarios, Beca 18 no es solo un subsidio: es la puerta que los sacó de sus pueblos y los llevó hasta una universidad. Por eso, cuando el Ministerio de Educación planteó endurecer las reglas para conservar el beneficio, la respuesta no se hizo esperar. Estudiantes y exbecarios del Pronabec cuestionan el proyecto de reglamento que incorpora restricciones como perder la beca por desaprobar cursos, límites al tiempo para culminar la carrera y trabas para cambiar de especialidad.
La propuesta, contenida en la Resolución Ministerial 365, surgió tras detectar que 857 becarios desaprobaron asignaturas de forma reiterada durante el semestre 2024-II. Según Pronabec, cada semestre adicional que un becario se atrasa por un curso jalado le cuesta al Estado hasta S/28 mil en universidades privadas y S/9 mil en públicas. Para los estudiantes, sin embargo, la respuesta a ese problema no puede ser cerrarles la puerta de golpe.
María Celeste Arroyo, vocera del Frente Nacional de Becarios, Exbecarios y Postulantes (Frenabep), señaló que los estudiantes presentaron sus observaciones al proyecto y realizaron protestas para exigir respuestas de las autoridades. El reclamo llegó hasta la propia Keiko Fujimori, entonces presidenta electa, con quien los estudiantes se reunieron en dos oportunidades para pedirle que revierta la norma una vez que asuma el Gobierno.
«Nos dijo que sí, que comprendía la situación, que estaba comprometida con la educación en el país, pero nunca fue un compromiso real», afirmó Arroyo, quien sostuvo que hasta el momento no han recibido respuesta concreta sobre sus pedidos.
Ya como presidenta, Fujimori anunció en su primer mensaje a la nación que ampliará las vacantes de Beca 18 como parte de la política «Jóvenes con Futuro». El anuncio, sin embargo, no incluyó ninguna mención directa a la Resolución Ministerial 365, la norma que originó las protestas.



