Por: Andrés Huayta
El incendio forestal que inició el 13 de septiembre en las faldas del volcán Misti y que afectó cerca de 300 hectáreas en los distritos de Miraflores, Mariano Melgar y Chiguata fue controlado gracias al trabajo coordinado de COER, policías, bomberos y municipios.
Aunque no hubo víctimas, el siniestro dejó claro que deben reforzarse medidas de prevención para evitar que nuevos incendios causen daños mayores.
Entre las acciones que se podrían fortalecer están: instalar más puestos de vigilancia permanentes en zonas de alto riesgo, capacitar a brigadas vecinales de respuesta rápida, mejorar rutas de acceso para maquinaria y vehículos de emergencia, y reforzar los protocolos interinstitucionales de actuación temprana.
El control total del fuego debe ser el punto de partida para políticas más rigurosas de gestión del riesgo y de protección del ecosistema afectado.


