Por: Maria T.
Una suboficial de la Policía Nacional acudió a Indecopi después de pagar casi tres mil soles por la elaboración de su tesis, pero la entidad no evaluó la calidad del trabajo, sino la legalidad del contrato.
La agente denunció a una empresa dedicada a la asesoría académica por incumplir el servicio contratado para una tesis que sería presentada en una universidad privada. Sin embargo, Indecopi concluyó que el acuerdo tenía una finalidad ilícita, ya que el objetivo era presentar como propio un trabajo elaborado por terceros.
Según la resolución, no es posible obtener un grado académico sustentando una investigación ajena, por lo que el contrato quedó sin validez legal. Además, el organismo aclaró que este tipo de acuerdos no constituye una relación de consumo y no está protegido por las normas al consumidor.
El caso vuelve a poner en debate una práctica extendida en el ámbito universitario. Especialistas advierten que, aunque comprar una tesis no está tipificado como delito, el plagio sí puede llevar a penas de cárcel, en un contexto donde muchos estudiantes recurren a estos servicios ante la falta de apoyo académico real.


