Por: Maria T.
La planta de Kashiwazaki-Kariwa, ubicada en la prefectura de Niigata, recibió luz verde por parte de Hanazumi tras años de trámites. La reactivación aguarda aún la aprobación definitiva del regulador nuclear japonés. Todos los reactores de la planta se paralizaron luego del terremoto y tsunami que provocaron el desastre en la central de Fukushima Daiichi en 2011.
Para volver a operar, la planta fue equipada con un dique de 15 metros de altura para protegerse de tsunamis, sistemas eléctricos de emergencia elevados y otros dispositivos de seguridad mejorados.
Japón, con escasos recursos naturales, busca reducir su dependencia de combustibles fósiles importados mediante el impulso de la energía atómica. Tras la aprobación del gobernador, la asamblea prefectural de Niigata debe debatir la decisión en su sesión de diciembre para formalizar el consentimiento local.
Será la primera planta nuclear que Tokyo Electric Power Company (TEPCO) reactive desde el accidente de Fukushima.


