Por: Maria T.
Con un llamado a “vivir sin miedo” y a restablecer el orden, José Antonio Kast habló por primera vez al país como presidente electo de Chile tras imponerse con una victoria contundente en el balotaje frente a Jeannette Jara. En su discurso, marcó como prioridades el respeto a la ley, la seguridad y la atención directa a los problemas estructurales del país.
Kast agradeció el respaldo ciudadano y el apoyo de su familia, a la que calificó como su principal sostén durante la campaña. Señaló que el mandato recibido “no es solo personal”, sino una responsabilidad compartida con quienes votaron por un Chile que trabaja, madruga y busca tranquilidad, prometiendo un Estado más cercano y responsable.
El presidente electo fue enfático en su mensaje sobre orden y legalidad. Aseguró que la ley se hará cumplir “sin privilegios ni excepciones” en todo el territorio y subrayó que gobernará con respeto incluso hacia quienes piensan distinto. También llamó al diálogo y a la crítica honesta para enfrentar desafíos urgentes como la salud, la educación, las cárceles y la inseguridad.
En materia migratoria, advirtió que quien no cumpla la ley deberá abandonar el país, sin distinciones. Kast reconoció que no existen soluciones rápidas y anticipó un primer año complejo por la situación fiscal y el crimen organizado, pero cerró con un mensaje de unidad y valores republicanos: “Sin paz no hay democracia, y sin democracia no hay libertad”.


