Kevin Gonzales, un joven de 18 años nacido en Chicago (USA) falleció del Día de las Madres tan solo 24 horas después de reunirse con sus padres en Durango (México).
En sus último minutos de vida estuvo rodeado de amor que la distancia y leyes migratorias le arrebataron. Su caso generó conmoción después que la familia solicitará permisos humanitarios para que los padres que habían sido deportados puedan ingresar legalmente a Estados Unidos (EE. UU).
En un intento desesperado por reunirse con él los padres viajaron a EE. UU pero fueron detenidos y encarcelados en Arizona. Sin embargo, tras semanas de suplicas fueron liberados y viajaron 16 horas para poder ver a su hijo.
Es así que el joven viajó a Mexico donde pudo cumplir su último deseo de reunirse con su familia antes de fall3c3r.



