Por: Maria T.
La nueva ministra de Educación de El Salvador, Karla Trigueros, asumió funciones con cambios inmediatos en el sistema público. Su primera orden fue dirigida a los directores de escuelas: recibir personalmente a los estudiantes en la entrada, verificar uniforme limpio, corte de cabello adecuado y un ingreso ordenado con saludo respetuoso.
La funcionaria advirtió que el incumplimiento será considerado falta grave administrativa, dejando claro que la disciplina será uno de los ejes principales de su gestión. “Los directores deben ser modelos de orden y disciplina”, señaló en un memorándum difundido en redes sociales.
Además, el ministerio estableció la implementación de los “lunes cívicos” en todos los centros escolares públicos desde el 1 de septiembre. Cada semana, los estudiantes deberán participar en actividades como izado de la bandera, entonación del Himno Nacional, oración a la bandera y presentaciones sobre personajes históricos.
El gobierno entregará 300 dólares por escuela para la compra de banderas, guantes y otros insumos. Con estas medidas, Trigueros busca fortalecer la identidad nacional y los valores cívicos en la comunidad estudiantil, en línea con las políticas de disciplina y orden impulsadas por el presidente Bukele.


