Un nuevo caso impacta el mundo de la industria musical, luego de que la excantante de La Bella Luz, Naldy Saldaña, denunciara que sufrió tocamientos indebidos por parte de quien era el director musical, César Sánchez Chavesta.
Según la víctima, los hechos ocurrieron el último 18 de junio. En aquel momento estaba saliendo del baño, cuando Sánchez le bloqueó el paso y se acercó intentando besarla, tocándola sin su consentimiento.
En la denuncia señala que no es la primera vez que sucede este tipo de cosas, pues ya venía desde hace meses. Al informar del hecho a los dueños de la agrupación musical, estos solo habrían atinado a decirle que debía “superarlo poco a poco”. Tras esta situación, Saldaña decidió renunciar. Asimismo, la denuncia fue acompañada por el registro de cámaras de seguridad, en donde se puede ver lo dicho por la excantante.
Declaraciones de otros exintegrantes
Tras la denuncia colocada por parte de la excantante de La Bella Luz, han salido varios exintegrantes de la agrupación musical, dejando entrever que esta no es la primera vez que pasa un hecho similar.
Una de las primeras en pronunciarse fue la exvocalista, Camila Talavera, quien trabajó para La Bella Luz; señalando en un sus histprias de Instagram que “todo el mundo sabe, todo el mundo sabe. Que se hagan los locos es distinto. Hablé una vez y lo único que hicieron era defender a su orquesta y ahora que Naldy lo sacó, ¿qué más quieren? Han salido dos personas, ella y yo. Es horrible volver al pasado”.
Por su parte, el cantante Eduardo Ortúzar declaró para Magaly Tv La Firme que “él aprovechaba su poder para insinuarse a las chicas. ¿Me entiendes? Sal conmigo y te doy un tema, algo así; eso sí, yo lo vi muchas veces”.
De igual manera, el caso ha motivado a que Sharon Vergara, exintegrante de la agrupación, diera sus declaraciones, señalando que Sánchez intentó propasarse con ella en el año 2004. “Él se intentó propasar conmigo, intentó tocarme, besarme, no fue una vez, sino varias veces. Yo me he quejado, aunque es familiar, y finalmente no había llamada de atención. Él manejaba el bus, yo subía e intentaba tocarme la pierna y meter la mano”.
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