Por: Maria T.
Miles de trabajadores norcoreanos están siendo enviados a Rusia para cubrir la falta de mano de obra causada por la guerra en Ucrania.
Según la BBC, muchos de ellos trabajan en condiciones extremas, con jornadas de hasta 18 horas, sin apenas días de descanso y bajo la vigilancia constante de agentes de seguridad de Corea del Norte.
Los testimonios recogidos revelan que los obreros duermen en contenedores abarrotados o en edificios en construcción, sin acceso adecuado a hospitales ni a medidas de seguridad. Varios trabajadores describieron sentirse atrapados en “una prisión sin barrotes”, donde incluso son golpeados si se quedan dormidos por el agotamiento.
Pese a que la ONU prohibió en 2019 la contratación de mano de obra norcoreana, funcionarios aseguran que más de 10 mil llegaron a Rusia el año pasado, y la cifra podría superar los 50 mil en poco tiempo. La mayoría son obligados a trabajar en construcción, aunque también en fábricas textiles y centros de datos.
Expertos señalan que el régimen de Kim Jong-Un se queda con gran parte del dinero generado, entregando a los obreros apenas una fracción al regresar a su país. Escapar es cada vez más difícil debido al mayor control y vigilancia.


