
La paralización en Puno inició el martes 24 de marzo desde las 00:00 horas. La medida fue convocada por transportistas y se extendió por 48 horas, hasta el 25 de marzo. En su segunda jornada, la protesta se fortaleció con la incorporación de nuevos sectores. El dirigente del Frente de Organizaciones Populares (FOP), Amador Núñez, confirmó que más gremios se sumaron.
Durante el primer día, el transporte urbano e interprovincial se paralizó casi por completo. En la segunda jornada, la medida tuvo mayor impacto. Comerciantes y otras organizaciones se unieron a la protesta. Esto generó más restricciones en la movilidad y afectó las actividades económicas. En puntos como la Casa del Maestro se reportaron concentraciones.
Amador Núñez señaló que la protesta responde al alza de combustibles y productos básicos. También cuestionó la falta de respuesta de las autoridades. “Se sumarán más sectores”, advirtió el dirigente. No descartó que la paralización continúe si no hay soluciones.
Uno de los principales efectos fue la suspensión de clases en varios centros educativos. La falta de transporte impidió el traslado de estudiantes y docentes. Usuarios también reportaron dificultades para movilizarse. Comerciantes expresaron preocupación por la caída en sus ventas.
Los dirigentes indicaron que, por ahora, no se evalúa subir los pasajes. Sin embargo, reconocen que la incertidumbre podría generar cambios. Analistas advierten que la paralización podría afectar el abastecimiento si se prolonga.
El escenario en Juliaca sigue en evaluación. Las autoridades mantienen vigilancia en distintos puntos. La continuidad de la medida dependerá del diálogo entre el Gobierno y los gremios.
Por: Tatiana C.


