Petroperú volvió a cerrar un año en rojo. En 2025 registró pérdidas netas por 468.3 millones de dólares. Menos que los 773.9 millones perdidos en 2024, sí, pero pérdidas al fin y al cabo.
Sin embargo, la empresa igual está obligada a repartir utilidades. ¿La razón? La ley toma como referencia la renta neta imponible declarada ante SUNAT y no el resultado neto financiero.
Según los estados reportados, la renta neta imponible alcanzó los 532.4 millones de soles. Por ello, Petroperú debe destinar el 10% a sus trabajadores, tal como establecen los Decretos Legislativos N.º 677 y N.º 892 equivalentes a unos 15.4 millones de dólares.
No obstante, la administración encabezada por Gustavo Villa Mora y Edmundo Lizarzaburu habría intentado evitar el desembolso mediante consultas legales. Cuatro estudios jurídicos coincidieron en lo mismo: el pago es obligatorio.
A ello se suman nuevas denuncias internas por presunto desvío de recursos, compras inadecuadas de crudo y generación artificial de prelaciones de pago para favorecer el cobro de comisiones.
Trabajadores advierten posibles acciones judiciales si el pago no se concreta.



