Por: Maria T.
Piero Corvetto, jefe de la ONPE, se presenta ante el Congreso para dar su versión sobre los problemas registrados durante las Elecciones 2026, especialmente en la instalación tardía de mesas de sufragio. El funcionario afirmó que no tuvo conocimiento completo de la magnitud del retraso antes de retirarse a descansar, lo que, según explicó, le impidió actuar de manera oportuna.
Durante su intervención ante la Comisión de Fiscalización, Corvetto señaló que recibió información parcial sobre demoras del proveedor encargado de distribuir el material electoral, pero que se le aseguró que este llegaría a tiempo. En ese contexto, sostuvo que no existía una alerta que anticipara el impacto que finalmente se registró en la jornada.
Las declaraciones se dan luego de la denuncia penal presentada por el Jurado Nacional de Elecciones contra él y otros funcionarios, debido a retrasos que afectaron a más de 200 mesas de votación y dejaron a miles de ciudadanos sin poder sufragar. A pesar de ello, Corvetto negó cualquier intención de perjudicar el proceso y reconoció que hubo una falla operativa puntual.
El titular de la ONPE aseguró que, de haber contado con información completa, habría tomado decisiones distintas, como gestionar más transporte o activar medidas adicionales. El caso continúa generando cuestionamientos sobre la organización electoral y mantiene la atención pública en un contexto político ya marcado por tensiones.


