Por: Maria T.
A solo días de que María Corina Machado recibiera el Premio Nobel de la Paz, el gobierno de Nicolás Maduro anunció el cierre de su embajada en Oslo, Noruega. Aunque Caracas no mencionó el galardón, muchos interpretan la medida como una reacción al reconocimiento internacional de la opositora.
En su comunicado, el gobierno venezolano afirmó que el cierre forma parte de una “reestructuración del servicio exterior”. Sin embargo, Noruega —que confirmó la clausura— calificó la decisión de “lamentable” y reiteró su deseo de mantener el diálogo con Venezuela.
El Comité Noruego del Nobel destacó a Machado por su “incansable trabajo en favor de los derechos democráticos del pueblo venezolano”, mientras Maduro la tildó de “bruja demoníaca”.
Machado, que lleva meses en la clandestinidad, aseguró que el premio le da “ánimo y fuerza para continuar la lucha”.
Paralelamente, Caracas cerró su embajada en Australia y abrió nuevas sedes en Zimbabue y Burkina Faso, a las que llamó “socios estratégicos”. Los movimientos diplomáticos ocurren en medio de un clima de creciente tensión entre Venezuela y Estados Unidos.


