Por: Maria T.
Un casco que aplica una leve corriente eléctrica al cerebro para tratar la depresión podrá usarse en casa en Estados Unidos, luego de recibir la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), marcando un nuevo paso en los tratamientos de salud mental fuera de las clínicas.
El dispositivo, fabricado por la empresa sueca Flow Neuroscience, utiliza estimulación transcraneal de corriente continua y está dirigido a adultos mayores de 18 años con depresión que no sea resistente al tratamiento. Puede emplearse solo o junto con medicamentos antidepresivos y se espera que llegue al mercado estadounidense a mediados de 2026, con un precio cercano a los 500 dólares.
La autorización se basó en un ensayo clínico con 174 participantes, publicado en Nature Medicine, en el que los pacientes usaron el casco durante 30 minutos diarios por 10 semanas. El estudio mostró una mayor reducción de los síntomas frente a un dispositivo falso, y cerca del 58% de los usuarios alcanzó la remisión, con efectos secundarios leves como enrojecimiento o picazón en la piel.
Aunque la FDA advirtió que los beneficios son “modestos” y que la evidencia aún tiene limitaciones, expertos consideran que el avance amplía las opciones de tratamiento. Flow asegura que ya ha vendido más de 55.000 dispositivos en Europa y Australia y negocia con aseguradoras para que el casco cuente con cobertura médica en el futuro.


