Por: Maria T.
Transportistas peruanos aseguran que miembros de la Policía Nacional estarían cobrando hasta 100 dólares para permitir el paso irregular de migrantes en la frontera entre Perú y Chile. Estos testimonios contradicen los «esfuerzos» del Gobierno de José Jerí por reforzar el control fronterizo.
Los transportistas afirman que el flujo de migrantes sube y baja de manera sospechosa. Algunos días llegan más de 100 personas y, al siguiente, casi no queda nadie. Esto ha generado dudas sobre posibles actos de corrupción por parte de agentes que, según denuncias, permitirían el ingreso por zonas aledañas o incluso por los cerros.
Mientras tanto, muchos indican que «solo buscan regresar a sus países, pero carecen de documentos». Dicen no tener dónde bañarse ni hacer sus necesidades, y algunos incluso piden un bus para cruzar Perú, afirmando que están dispuestos a someterse a un control de antecedentes.
Hoy, lunes 1 de diciembre, se reúne el Comité Binacional de Fronteras de Perú y Chile para abordar esta crisis.


