Por: Maria T.
Una parcela de césped en Tuam, al oeste de Irlanda, guarda un secreto oscuro: cientos de bebés podrían haber sido enterrados allí sin registro ni sepultura digna.
Tras años de silencio, hoy una excavación oficial intenta esclarecer lo ocurrido en el antiguo hogar infantil St. Mary’s, donde mujeres solteras eran internadas y separadas de sus hijos entre 1925 y 1961.
La investigación fue impulsada por Catherine Corless, una historiadora aficionada que descubrió que 796 niños murieron en ese lugar, pero no aparecían en ningún registro de cementerios.
Su hallazgo fue confirmado en 2017, cuando se hallaron restos humanos en un antiguo tanque de aguas residuales que funcionaba como fosa común.


