Por: Maria T.
El migrante salvadoreño Kilmar Ábrego García recuperó este viernes su libertad en Tennessee (EE.UU.), tras pasar dos meses en prisión. Su deportación ilegal en marzo pasado a El Salvador generó gran polémica y se convirtió en un caso emblemático del sistema migratorio estadounidense.
Ábrego, de 30 años, fue enviado a su país pese a que en 2019 un tribunal ordenó que no fuera deportado por el riesgo de violencia que enfrentaba de las pandillas. Durante su estadía en el Cecot de El Salvador, denunció abusos, golpes y torturas psicológicas.
Ahora, su defensa busca que se desestimen los cargos de tráfico humano en su contra, alegando que fueron impuestos como represalia por demandar al gobierno por su expulsión ilegal. “Hoy, Kilmar Ábrego García es libre”, celebró su abogado Sean Hecker.
Sin embargo, el futuro de Ábrego sigue siendo incierto: enfrenta un proceso penal en EE.UU. y el gobierno de Trump ha sugerido que podría ser deportado nuevamente, ya sea a México o Sudán del Sur.


