Por: Maria T.
La junta penitenciaria de California rechazó las solicitudes de libertad condicional de los hermanos Lyle y Erik Menéndez, condenados por el asesinato de sus padres en 1989 en Beverly Hills. Ambos cumplen una pena mínima de 50 años de prisión y ya llevan 35 tras las rejas.
El jueves fue negada la petición de Erik, considerado un riesgo “moderado” para la sociedad. Un día después, Lyle también recibió una negativa, pese a expresar arrepentimiento y reconocer el daño causado a su familia.
Durante las audiencias, que duraron más de 10 horas, la junta resaltó las faltas cometidas en prisión, como el uso indebido de celulares, contrabando y peleas. Aunque se valoraron sus avances en educación y programas de ayuda, el panel concluyó que no era suficiente.
Los hermanos aún mantienen la esperanza en un posible indulto del gobernador Gavin Newsom y también han solicitado un nuevo juicio basado en nuevas pruebas. Sin embargo, ambos deberán esperar antes de volver a pedir la libertad condicional.


