Por: Maria T.
En el distrito de Tai Po, en Hong Kong al menos 13 personas murieron luego de que un incendio de gran magnitud se propagara rápidamente por el andamiaje de bambú instalado en un complejo residencial. Las autoridades elevaron la alarma a nivel 4 (en una escala de 1 a 5) debido a la velocidad con la que avanzaron las llamas.
El fuego se inició en el andamiaje exterior de varios pisos y alcanzó tres edificios, dejando a residentes atrapados y generando densas columnas de humo visibles desde varios puntos de la ciudad. Partes de la estructura colapsaron y las vías cercanas fueron cerradas mientras la población intentaba evacuar o protegerse del aire contaminado.
Entre las víctimas se confirmó la muerte de un bombero que había sido trasladado al Hospital Príncipe de Gales. El siniestro ocurrió en Wang Fuk Court, un complejo en plena renovación valorizado en 330 millones de dólares hongkoneses, donde viven unas 4.000 personas. La tragedia coincide con una alerta roja de peligro de incendio emitida por el Observatorio de Hong Kong.
El caso revive las preocupaciones sobre la seguridad de los andamios de bambú, luego de otros incendios recientes vinculados a estructuras similares, como el ocurrido en octubre en la Torre Chinachem.
Expertos advierten que las obras de renovación, el uso de materiales inflamables y las condiciones climáticas secas aumentan el riesgo de estos siniestros.


